Cuarentena

“…entre el estímulo y  la respuesta existe la libertad del hombre para elegir..” 

Victor Frankl

Es muy extraño todo esto que está ocurriendo, los días pasan, nos quedamos en casa y las horas corren o ¿nos corren?. Por momentos, no alcanza el tiempo y por otros se hace largo, extenso, como el camino en la arena seca de los médanos donde los pies se hunden y la fuerza no alcanza.

La economía en jaque, el estrés, la ansiedad todas estas variables ponen al límite nuestras habilidades para superar eventos difíciles, esta increíble habilidad conocida como resiliencia.

Y en el momento del día, donde el sol está saliendo y los animales de la jungla comienzan a despertar, oímos el rugido del león feroz y las reacciones primitivas surgen; nos paralizamos y quedamos congelados en el lugar; comenzamos a correr despavoridos alejándonos del peligro o como buenos seres de inteligencia superior que somos, comenzamos a gritarle a este depredador que “aquí mandamos nosotros”, que si él ruge, nosotros lo hacemos más fuerte y entre insultos que van y vienen, nos enfrentamos a la bestia con nuestros puños desnudos y pies descalzos, gritando a todo pulmón creyendo que esto es coraje y no estupidez. Bien, no hace falta que escriba el final…los seres humanos somos una raza que utiliza su cerebro primitivo de la manera más extraña para intentar sobrevivir. Si una jungla fuera esta sociedad en la que vivimos, ya seríamos el tentempié del imponente león. 

Un conocido mío dijo algo muy cierto“…esta pandemia demuestra que las personas no tenemos capacidad para adaptarnos y crecer, ante la crisis sacamos lo peor de nosotros mismos”. Reflexiono mucho sobre esto, nuestra incapacidad de frenar ante un estímulo, pensar y responder en lugar de reaccionar. Creo que como sociedad no estamos logrando evolucionar y perdimos hasta nuestra capacidad primitiva de reaccionar que nos ayudaba a sobrevivir, hoy en día vamos volviéndonos más precarios en nuestro accionar. En palabras de Daniel Siegel “…necesitamos desesperadamente una nueva manera de ser, para nosotros mismos, en nuestras escuelas y en nuestra sociedad. Nuestra cultura moderna ha evolucionado en los últimos tiempos para crear un mundo problemático con personas que sufren de alienación, las escuelas no logran inspirar y conectarse con los estudiantes, en resumen, la sociedad sin una brújula moral para ayudar a aclarar cómo podemos avanzar en nuestra comunidad global…” 

Desde ya, no creo tener el secreto a éste gran problema, no creo que nadie lo tenga para nuestra sociedad global. Creo que lo mejor que podemos hacer es empezar por uno mismo, encontrar esta “brújula moral” que a mi entender está formada por múltiples cosas y varían según el individuo que la maneje. No hay una sola receta, son muchas “las cosas que nos hacen bien” y nos ayudan a armar nuestro propio instrumento de navegación para que en esta jungla en que vivimos, volvamos a tomar contacto con la naturaleza de nuestro ser y podamos generar respuestas que multipliquen acciones de bien. Para finalizar este mar de pensamientos que se apoderaron de mi mente en este tiempo de aislamiento  pienso en una frase de Viktor Frankl “Las fuerzas más allá de tu control pueden quitarte todo lo que posees, excepto una cosa, tu libertad para elegir cómo responderás a una situación.” por lo que quiero cerrar con una pregunta ¿qué harás hoy para mantener tu libertad?

A %d blogueros les gusta esto: